Pero escuchame un cosa, ¿sos boludo vos? Te dije una y mil veces que Dado no haría nunca una cosa así. Pensá que el tipo se hizo conocido en la movida porque era amigo del Colo. ¿Cómo se te ocurre semejante pelotudez? No es de este ambiente, entendela de una vez. El tipo viene de otro palo. Mirá si se va a estar metiendo en una cosa como ésta. Él es diferente, imaginate que no sabemos ni el nombre ¿o vos pensaste que se llamaba Dado? Tenés que estar más despierto, piscuí, sino te van a comer los piojos. A ver, contame otra vez cómo fue todo.
¿Ves? No puede haber sido Dado. La que te hicieron es de novato. Andá a buscarlo al Turco y decile que te dé una mano. ¿No habrán sido los correntinos, no? No, pibe. No te lo digo más. Dado tiene otro estilo, nunca va a dejar tanto cabo suelto. Ésta la hizo algún perejil. Ya la vas a entender.
Bueno, bueno, no te pongás así que se termina todo acá. No te encabrones, y menos conmigo. Estas cosas pasan, tenés que estar más despierto, pero no te preocupes, yo te voy a ayudar. Laburemos un par de meses juntos y vas a ver que te voy a sacar bueno. Pasa que ésta es gente que está hace años en el oficio, ¿entendés? Esto no se aprende de la noche a la mañana. No te pongas así, en serio te lo digo. Vos cuando te metiste en ésta sabías cómo era la cosa, ahora no me arrugues ¿sos macho o no sos macho? Ése es mi pollo. Ahora cambiá la actitud, que con esa cara no le vendés nada a nadie. Posta, son cosas que pasan. Yo también estuve mal en tratarte como te traté, sos nuevo y todavía no le cazás la onda. Pasa que me pongo loco, viste cómo es, pero no te lo tomés así tampoco; todos estuvimos en tu lugar. Qué se le va a hacer pibe, hay que arremangarse. Y de Dado olvidate. Hacé de cuenta que el tipo es de otro mundo. Algún día te voy a contar la historia de la noche que lo conocí, todavía me acuerdo como si fuera ayer. Viste que te mira como si te conociera y eso te desconcierta. Yo venía confiado y de repente estaba en pampa y la vía. Puf, si te contara lo que fue esa noche, no me la olvido más. Nosotros éramos cuatro, el bar lleno de gente y el tipo sentado solo en una mesita. Después supe que le decían Dado. ¿Podés creer que no pudimos? Y eso que éramos cuatro. Siempre nos quedó la duda de cómo hizo. Tan tranquilo que se lo veía, se hacía el que tomaba notas en un cuaderno. El flaco que venía conmigo dijo que no había sido él, que Dado en realidad no tuvo nada que ver. Qué no va a tener que ver si miraba todo sentadito ahí, sin que se le mueva una pestaña. El tipo haciéndose el desentendido, y vos te dabas cuenta que la estaba tramando desde adentro, como hacen los que saben de esto. Ni una señal, nada. Eso es tenerla clara, eso es manejar una situación, no como lo que te pasó a vos. Lo tuyo es de principiante, estás verde todavía, pero ya vas a aprender. Ahora no te quiero enquilombar más, andá, date un ducha y descansá, que mañana seguimos...


0 comentarios:
Publicar un comentario