martes, 8 de marzo de 2011

Según Clara

Como todos los martes, lo veo subirse al colectivo, saludar al chofer y dirigirse al último asiento doble de la fila, no importa que sobren los asientos individuales, siempre viene al lado mío... 

...por eso sigo tomándome este colectivo, no importa que me hayan pasado al turno tarde en el hospital, no importa que ponga el despertador a mitad de la noche sólo para subirme a un colectivo que no me lleva a ninguna parte. Siempre se sienta a mi lado, no importa que yo venga con olor muerte y fármacos, con la mirada pesada y las manos enredadas en mis dedos. No le importa que yo tenga 57 años, los muslos gordos, los labios rendidos y los ojos arrugados. 

No importa nada. Él igual se me sienta al lado, y sin mediar palabra apoya la cabeza en mi pecho y se queda ahí dormido. Lo que dure su viaje, que aunque siempre termina en el mismo lugar, a mí cada día se me hace más corto.

0 comentarios:

 
 
Copyright © Proyecto Dado
Blogger Theme by BloggerThemes Design by Diovo.com